TDAH, una especia para sentirse mejor

TDAH, una especia para sentirse mejor

En la lucha contra los síntomas del TDAH, el azafrán ofrece resultados comparables al metilfenidato, al mismo tiempo que ofrece un perfil de seguridad favorable. Los estudios muestran efectos comparables, una mejora del sueño y menos efectos secundarios. Su acción antioxidante y neuroprotectora abre una pista natural prometedora, como complemento de nuestros programas de reeducación.

Azafrán para el TDAH: ¿funciona?

Tiempo de lectura: 7–8 minutos

Enlace al artículo original en inglés (lleno de publicidad): https://www.healthline.com/health/adhd/saffron-for-adhd

El azafrán es mucho más que una simple especia alimentaria. Utilizado en medicina tradicional desde hace siglos, las investigaciones sugieren que podría tener aplicaciones modernas para el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

El TDAH es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en niños. Se caracteriza por síntomas de hiperactividad, inatención e impulsividad que pueden afectar las relaciones interpersonales y el funcionamiento diario.

Muchas personas diagnosticadas con TDAH, incluidos los adultos, se benefician de medicamentos que ayudan a reducir los síntomas y mejorar la concentración. Un número creciente de estudios sugiere que algunos de estos beneficios también podrían obtenerse mediante el uso de la especia natural, el azafrán.

Un potencial respaldado por estudios clínicos

Hasta la fecha, ningún estudio a gran escala ha demostrado que el azafrán pueda reducir eficazmente los síntomas del TDAH. Esto no significa que el azafrán sea ineficaz. Varios estudios a pequeña escala indican que el azafrán tiene potencial, ya sea como terapia única o como complemento para mejorar los efectos de los medicamentos habituales contra el TDAH, como el metilfenidato.

El metilfenidato, conocido bajo nombres de marca como Ritalin y Concerta, es uno de los medicamentos más comúnmente recetados para el tratamiento del TDAH. Pertenece a la clase de estimulantes del sistema nervioso central, que actúan regulando las sustancias químicas en el cerebro que se supone son el origen de los síntomas del TDAH.

En 2019, un estudio piloto destacado puso de relieve el azafrán frente al metilfenidato en la comunidad del TDAH. Los investigadores encontraron que 20 a 30 mg de azafrán por día durante 6 semanas eran comparables al tratamiento con metilfenidato para los síntomas de inatención e hiperactividad.

Desde entonces, otras investigaciones han respaldado los beneficios del azafrán para el TDAH. Un estudio de 2022 reveló que el azafrán era más eficaz que el metilfenidato para reducir los síntomas de hiperactividad del TDAH, aunque el metilfenidato era más eficaz para los síntomas de inatención. Ambas terapias mejoraron la duración del sueño de los participantes, un desafío frecuente en el TDAH, pero solo el azafrán ayudó a facilitar el inicio del sueño.

Cuando se utilizó en combinación con el metilfenidato en un ensayo clínico de 2021, el azafrán demostró ser más eficaz que el metilfenidato solo. Estos resultados fueron confirmados por un ensayo clínico de 2022, que también concluyó que la combinación de azafrán y metilfenidato era superior.

A pesar de estos resultados prometedores, se necesitan investigaciones a mayor escala sobre el azafrán para el TDAH. Todos los estudios actuales han involucrado grupos de menos de 100 participantes.

¿Cómo actúa el azafrán?

Los mecanismos precisos que explican por qué el azafrán podría funcionar en el TDAH no están claros, pero podrían estar relacionados con los neurotransmisores asociados al TDAH y las propiedades neuroprotectoras de la especia. Los desequilibrios de ciertos neurotransmisores juegan un papel importante en el TDAH, lo que explica por qué los medicamentos estimulantes son eficaces. El azafrán podría actuar como agente terapéutico estimulando sustancias químicas en el cerebro, como el glutamato y la dopamina, de manera similar al metilfenidato.

La forma en que el azafrán protege la función neurológica también podría jugar un papel. Una revisión de 2022 explica que el azafrán ha demostrado constantemente efectos protectores contra los trastornos neurológicos. Muchos de estos beneficios provienen de las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de la especia, que ayudan a combatir el estrés oxidativo y la inflamación.

El estrés oxidativo es un estado de desequilibrio en el cuerpo, donde las moléculas altamente reactivas llamadas "radicales libres" superan a los antioxidantes, que ayudan a regularlos. El estrés oxidativo causa daño a nivel celular y puede contribuir a muchos procesos patológicos. Según una revisión de 2018, el uso de antioxidantes como el azafrán para el tratamiento del TDAH podría proteger contra el daño a las neuronas implicadas en los trastornos del neurodesarrollo.

Dosificación y formas disponibles

Como terapia experimental, no existe una dosificación universal para el azafrán en el TDAH. Las recomendaciones para los complementos alimenticios varían según los proveedores y pueden alcanzar 100 mg por día por vía oral. El estudio destacado de 2019 encontró que 20 a 30 mg por día en niños de 6 a 17 años eran eficaces para los síntomas de inatención e hiperactividad desde las 3 semanas. El ensayo clínico de 2022 que combinaba azafrán con metilfenidato utilizó 15 mg de azafrán dos veces al día durante 6 semanas.

El azafrán se puede comprar en forma de polvo, cápsulas o filamentos, los estigmas secos de la flor Crocus sativus.

Efectos secundarios y precauciones

Cuando se toma en la dosis recomendada, el azafrán parece presentar un margen de seguridad elevado, aunque se necesitan más investigaciones en humanos. Los efectos secundarios reportados con el uso del azafrán incluyen:

  • Vómitos

  • Vértigos

  • Mareos

  • Pérdida de apetito

  • Dolores de cabeza

  • Sangre en la orina

  • Náuseas

  • Reacción alérgica

El azafrán debe usarse con precaución en mujeres embarazadas, ya que puede provocar estimulación uterina. Es preferible consultar a un profesional de la salud antes de tomar azafrán para el TDAH.

Conclusión

El azafrán para el TDAH es un área de investigación emergente, pero las pruebas son prometedoras. El azafrán podría ayudar a estimular las sustancias químicas del cerebro implicadas en el TDAH, y sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes podrían contribuir a proteger la función neurológica.

Dado que hay poca información disponible sobre la dosificación apropiada de azafrán específicamente para el tratamiento del TDAH, consultar a un médico puede ayudar a elaborar un plan terapéutico seguro para integrar esta especia.

Nota de nuestro especialista en medicina funcional

Comentario sobre el artículo original anterior.

Efectos secundarios del azafrán (en sobredosis)

Los estudios que administraron hasta 100 mg/día de azafrán (vía oral) no reportaron efectos graves, pero los efectos secundarios aumentan más allá de la dosis de 30 mg/día en algunos individuos sensibles.

Efectos reportados en caso de sobredosis:

  • Dolores de cabeza

  • Náuseas

  • Vértigos, mareos

  • Pérdida de apetito

  • Agitación o somnolencia

  • Vómitos

  • Sangre en la orina (casos raros y no sistemáticamente confirmados)

  • Reacciones alérgicas (raras)

  • Riesgo de estimulación uterina (contraindicado en embarazo)

Estos efectos son transitorios, reversibles al suspender, y generalmente leves si la dosis se excede razonablemente. No se ha reportado ningún efecto adictivo, cardiovascular o psiquiátrico hasta la fecha con el azafrán.

Efectos secundarios del metilfenidato (a dosis normal)

El metilfenidato (Ritalin, Concerta) es eficaz pero presenta un perfil de efectos secundarios bien documentado, incluso a dosis terapéuticas.

Efectos frecuentes:

  • Pérdida de apetito, adelgazamiento

  • Trastornos del sueño (dificultades para conciliar el sueño, insomnio)

  • Dolores de cabeza

  • Nerviosismo, ansiedad, irritabilidad

  • Dolores abdominales, náuseas

  • Taquicardia, aumento de la presión arterial

  • Efectos rebote al final del día (irritabilidad, agitación)

Efectos menos frecuentes pero serios:

  • Tics motores o vocales

  • Trastornos psiquiátricos (ideas suicidas, alucinaciones, episodios maníacos)

  • Trastornos cardiovasculares (hipertensión severa, arritmias)

  • Dependencia o mal uso (especialmente en adolescentes y adultos)

Estos efectos pueden requerir la suspensión del tratamiento o una supervisión médica estrecha.

En nuestra opinión

El azafrán, incluso en caso de ligera sobredosis, presenta un perfil de seguridad notablemente más favorable y suave que el del metilfenidato a dosis normal. Esto no significa que sea superior en eficacia, pero podría representar una alternativa o complemento interesante para las familias preocupadas por limitar los efectos secundarios. Su uso, como el de cualquier agente activo, debe sin embargo estar supervisado médicamente.

Advertencia: La información contenida en este artículo no constituye un consejo médico. Consulte a un profesional de la salud antes de tomar azafrán o cualquier otro tratamiento para el TDAH.